Los beneficios del yoga en el cerebro

12 marzo, 2018

 

Los estudios más recientes en neurobiología confirman la influencia positiva del yoga y de la meditación sobre la salud física y psicológica. La práctica frecuente del yoga puede reducir la tensión arterial, aumentar la potencia respiratoria y tratar la ansiedad, el estrés, la depresión o el insomnio.

 

¿Cómo funciona el yoga en el cerebro?

 

Los beneficios del yoga en el cerebro parecen ser tan profundos como evidentes: los actos y pensamientos cambian la composición física y química del cerebro. Un simple cambio de postura, una ralentización voluntaria del ritmo respiratorio, la relajación de las tensiones de los músculos de la cara puede influenciar sobre la actividad del cerebro. Transitoria al principio, gracias a la práctica frecuente este cambio va ganando en durabilidad.

 

 

No se debe tener miedo de confesarlo: las posturas del yoga, el cambio de ritmo de la respiración provoca un “estrés”. Los músculos tiemblan, el cuerpo suda… El cerebro intenta resolver la incomodidad provocando la sensación de contrariedad, estrés fisiológico, activando el diálogo entre el córtex y lo más emocional del sistema límbico.

 

 

Es el momento en el que uno se dice “Ya no puedo más”, esta ansiedad agrava el estrés y el círculo vicioso se cierra. Cuanto más tiempo se esté en esa posición, mayor será la sensación de incomodidad, el cuerpo envía al cerebro los mensajes SOS, y este responde con el estrés, que a su vez bloquea y crispa el cuerpo, provocando mayor tensión y dolor.

 

 

Cómo controlar el estrés

La cuestión está en mantener la respiración lenta y tranquila para obtener una cierta relajación. De esta forma se confunde al cerebro mandando un mensaje: “Todo va bien, no te estás muriendo”.

El yoga funciona no porque las posturas sean relajantes, sino porque se aprende a “gestionar” el estrés fisiológico: respondemos de forma diferente a las posiciones incómodas y estresantes. Estando tranquilos y zen, y sabiendo relajar todas las tensiones en el momento en el que el cuerpo alcanza sus límites, el verdadero trabajo del yoga despliega sus beneficios neurofisiológicos.

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