La amada Postura de Savasana

10 abril, 2019

Savasana o postura del hombre muerto es el paradigma del descanso y relajación, la postura más importante de todas. Por eso es la única que se repite muchas veces a lo largo de la serie, dos veces durante más tiempo (dos minutos al final de la primera y de la segunda parte) y varias veces durante menos tiempo (sólo veinte segundos, entre las posturas de suelo). Es normal en Hatha Yoga volver a Savasana entre posturas para relajarse y recibir los beneficios de la postura anterior.
Precisamente “relajarse” está la clave, porque al hacer las posturas ponemos el cuerpo en tensión e impedimos la circulación de la sangre en algunas partes del cuerpo. Al relajarnos en Savasana dejamos que la sangre fluya con fuerza, llena de oxígeno y llegando hasta cada rincón de nuestro cuerpo, cargándolo de energía. A la vez estamos enseñando a nuestro cuerpo a relajarse en unos pocos segundos y esto es muy importante para poder llevarlo a nuestra vida diaria.


Parece fácil relajarse y quedarse inmóvil durante unos segundos o minutos, pero para algunas personas no resulta fácil en absoluto, sobre todo al principio. Es necesario tener concentración y poder mental, para controlar el cuerpo con la mente y tratar de no mover ni un músculo. Para algunas personas este es un reto importante, les cuesta mucho quedarse quietas, tienen demasiados nervios y no son capaces de controlarlos. Lo más importante es la respiración, que nos ayuda a controlar el cuerpo y la mente para relajarnos al máximo.
La teoría es fácil: túmbate boca arriba, con las piernas estiradas y los brazos también, a ambos lados del cuerpo. Los talones se tocan y los pies caen relajados a los lados, las palmas de las manos hacia arriba para liberar tensión y dejar que fluya la energía. Los ojos abiertos para mantenerte despierto, para que no abandones la concentración y la presencia en la sala. Ya estás en postura, ahora sólo tienes que quedarte quieto como un muerto, porque ya sabes que los muertos no se mueven. Sólo se pueden mover tu pecho y tu abdomen con la respiración, ahí está precisamente la clave. Respira profunda y lentamente, por la nariz, tratando de calmar tu cuerpo y tu mente al máximo, para conseguir el relax total.


Si consigues dominar esta postura podrás relajarte fácilmente en cualquier situación, este es el máximo beneficio del Savasana. Además, mejorarás las funciones principales de tu organismo: la respiración y la circulación sanguínea. Eliminarás toxinas más fácilmente, limpiando tu organismo y potenciarás los beneficios de la postura que hayas realizado antes de relajarte en Savasana. Estás comenzando a aprender lo que es la relajación completa, sentando las bases para alcanzar un estado superior de meditación. Así que ponte cómodo, relájate y disfruta. Intenta dejar tu mente en blanco, no pienses en nada, concéntrate sólo en tu respiración. 

Ahora viene lo mejor, ahora empieza la magia del Savasana.

Artículos relacionados